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La migración y el riesgo del cambio

El presente escrito nace de mi experiencia con personas que me dieron la oportunidad de conocer su vida después de su llegada al Perú, producto de una larga travesía. Como psicoterapeuta pude lograr entender qué es realmente cambiar al ponerme en los zapatos de quienes decidieron hacerlo y asumieron este riesgo.

¿Cómo miramos la nueva experiencia de la migración?

Se dice que una nueva experiencia es también un nuevo aprendizaje, pero esto esconde muchos contenidos que, a veces, cuesta aceptar.

Una situación nueva se da al vencer el miedo de arriesgarse y de fracasar. El fracaso es algo que nadie desea porque puede significar que no se es capaz de lograr algo, generando la idea que somos deficientes y, por lo tanto, que no valió la pena esta nueva aventura, desestimando el aprendizaje adquirido en el proceso.

Poniéndome en los zapatos del migrante, me hago esta pregunta: ¿por qué migrar?, ¿por qué el cambio? Tal vez la respuesta sea porque me sentía estancado, aburrido de la monotonía, porque en mi nación las cosas siguen en círculo, sin avanzar.

Entonces, viajo con la idea de cambiar para no vivir lo mismo ni quedarme en lo repetitivo; sin embargo, cuando se llega a nuevas tierras, las experiencias nos parecen las mismas, son más de lo conocido y las cosas no salen como yo quería o como creía que iban a ser. Es así como se desmorona esa idea del cambio que abriría la puerta a un mundo de oportunidades y prosperidad, en donde no se requería esfuerzo ni riesgo, y que albergaba la esperanza que todo sería mejor.

¿A qué nos enfrentamos con el cambio?

Al llegar a una población de acogida, el migrante cree que la persona que lo recibe piensa que no debería haberse arriesgado a salir de su nación, que no debería haber expuesto a su familia, sin entender sus metas y el porqué de su riesgo. Esta idea hace que el migrante sienta que los demás están en su contra o, en el caso contrario, que le tienen lástima.

El cambio tiene que ver más con la mentalidad, con dejar a un lado los miedos y la idea que siempre vamos a triunfar. Si vencemos el miedo, no estaremos paralizados ni alimentaremos los pensamientos que generan angustia y nos hacen sentir el vacío que lleva a la añoranza de lo que dejamos atrás.

Se debe evitar el impulso de dejar a un lado la idea de triunfo, no porque no lo merecemos, sino porque no queremos vivir una desilusión. Siendo así, el triunfo se convierte en un esfuerzo mas no en un gozo, generando la sensación que el cambio que hicimos al llegar a otro país nos da el mismo resultado y todo nuestro esfuerzo ha sido en vano.

Muchos tenemos la idea de no arriesgar para evitar poner en peligro la ilusión de seguridad. Seguridad de tener lo que otros tienen, de querer lo que todos quieren, sin disfrutar lo que realmente tenemos, lo que siempre fue nuestro; nuestros sueños, metas y cambios.

Estar conforme con nosotros mismos es vivir en armonía y tranquilidad. El cambio es el camino que nos permitirá crecer y lograr bienestar emocional.

¿Qué nos puede impedir disfrutar el cambio?

Las preocupaciones son hechos reales. Conseguir dinero, tener donde vivir y obtener los medios para nuestra sobrevivencia son situaciones que suman al miedo y al proceso de cambio.

La mente suele arraigarse en la idea que conseguir los medios de vida es lo más importante, por lo tanto, se debe vivir para satisfacerlos, pero no para disfrutarlos. Entonces, evito disfrutar del dinero que tengo, del lugar donde vivo, de mi comida; y en su lugar, convivo amargado con los que me rodean. Esta dinámica nos puede hacer creer que nunca llegaremos a sentir bienestar y que no somos capaces de cambiar.

A manera de reflexión final

Puesto en los zapatos del migrante y refugiado, ahora entiendo mejor lo que se arriesga con la migración. No es solo dejar mi nación, no es la aventura, es una búsqueda de cambio que impulsa a afrontar cualquier riesgo de cambiar mi mentalidad, las ideas de un falso triunfo en obtener cosas y no disfrutar de ellas.

En ese camino que implica la migración, se puede:

  • Conseguir aquello que se espera.
  • Lograr cambiar de mentalidad.
  • Sentirse un triunfador porque ahora se disfruta de las vivencias, dejando a un lado las creencias de incomprensión y juicio por parte de la población que acoge.
  • Aprender a disfrutar de lo que se ha conseguido en esta nueva nación, que es ahora mi nación.
  • Desarrollar sentido de pertenencia, de ser parte de este nuevo espacio que puede brindar muchas oportunidades para el bienestar y disfrute de lo que tenemos.

Si sientes que tienes dificultades en afrontar el cambio que ha representado la migración en tu vida, en CAPS podemos ayudarte. Escríbenos a psico@caps.org.pe o llámanos a los teléfonos en Lima: 936 577856  /  9610366 610  /  970 854 076 /  970 844 672  /  936 577 856 o en Tumbes: 936 585 694  / 936 579 158 en donde un equipo especializado te brindará la orientación que necesites.

Publicado en la plataforma de VenInformado el 4 de agosto de 2021. Por Joan Manuel Castillo Bernia, psicólogo y psicoterapeuta del CAPS. Fotografías propiedad de VenInformado.

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